Como ya hemos mencionado en varias ocasiones en este blog, la transfobia puede llegar a puntos abismales. Eso de «yo no estaría con un chico trans porque no tiene pene», o «una mujer trans no es una mujer», puede ser devastador cuando buscamos el amor. Sin embargo, no debemos ser derrotistas, y hay que tener en cuenta que, entre tanta mierda, siempre puede quedar alguna esperanza, algo de luz.

Hoy, en GenderLens, os contaré bajo mi experiencia, algunos criterios para encontrar el amor siendo una persona Trans*.

Quiero disculparme, ante todo, por lo ausente que he estado últimamente. Me temo que no estoy teniendo mucho tiempo libre, y estoy reventada entre exámenes, tareas extraescolares, y demás movidas personales, pero espero que la situación cambie pronto.

Ahora bien, algo importante es NO desesperarse. Encontrar el amor siendo Trans* es incluso más difícil que encontrarlo siendo cis. Ojo, esto no quiere decir que sea imposible, pero pensad que si hay personas que tardan mucho en encontrar el amor siendo cis, si lo encontráis en poco tiempo siendo Trans* os podéis dar con un canto en el pecho. Hace poco leí que el amor de tu vida aparecería justo después del mayor error de tu vida. Darian dice que es verdad. Dicho esto, sigamos.

Las Apps de ligue son nuestra tumba

La segunda recomendación que puedo daros, es HUIR de las aplicaciones que son para buscar el amor. Haciendo un resumen rápido, estáis exponiéndoos con ellas, no solo a transfobia generalizada (estoy harta de ver a chicos por Twitter enseñando cómo en Grindr les tratan en femenino por ser trans), sino a misgender, fetichistas, y personas que no buscan «el amor», sino «hacer el amor». Es importante definir lo que queremos en nuestras vidas, y si quieres encontrar a tu compa de vida, lo peor que puedes hacer, es dejar que te utilicen, te fetichicen o, simplemente, no te tomen en serio.

Es común que las personas Trans*, en ciertas ocasiones, necesitemos incluso más amor que las personas cis, ya que podemos tener ciertos momentos de bajón o dudas, y necesitaremos el apoyo más fuerte que podamos tener. Y justo por eso, es que traigo ahora el tercer punto:

Hay que saber escoger

Yep, soy consciente, y la primera muestra, de que las elecciones no siempre son fáciles. He cometido varios errores en mi vida, y no he sabido escoger muy bien a las personas que debían estar ahí, ni a nivel amistad, ni a nivel amor. Pero por fin me he dado cuenta de algunos de los errores que he cometido a la hora de elegir, y quiero transmitiros algunos de ellos.

Por ejemplo, cometí el error de dejarme llevar. De creer en las mentiras de algunas personas de buenas a primeras. Creer eso de «yo soy la única persona que te tratará como te mereces» sin que me pusieran una prueba por delante o me dieran siquiera una caricia no sexualizada. Cometí el error de seguir ciegamente a las personas erróneas, sin fijarme en si aquello que hacían, estaba bien o mal. Me dejé guiar por malos caminos, caminos de los que no solamente me arrepiento a día de hoy, sino que me avergüenzo.

Hay que evitar cualquier tipo de humillación

También cometí un error gravísimo, un error garrafal, y seguramente el mayor de ellos. Un error común, que ocurre mucho, que todo el mundo conoce y que, sin embargo, uno en el que mucha gente cae: creer que esas personas que me maltrataban y me pedían perdón, realmente me querían.

Eran personas que solamente me utilizaban, eso era un hecho, pero estaba cegada por el pensamiento de que nunca iba a encontrar a nadie mejor. Chicos, chicas, chiques, tened presente una máxima a la hora de buscar el amor: nunca, nadie que realmente os quiera, os va a hacer pasarlo mal. Si veis signos de agresiones, físicas o verbales, desprecios, ataques a vuestra persona, manipulaciones, o cualquier acto que pueda ir en contra vuestra, no dudéis en dejar a esa persona.

Siempre hay alguien mejor que una persona que hace eso, y vosotres os merecéis encontrar a alguien que os quiera y os trate bien. Bastantes problemas tenemos las personas trans como para rodearnos de personas que van a darnos más problemas aún.

Somos diferentes y especiales, pero no tanto

Una vez llegados a este punto, os habréis dado cuenta de que, al final, este post puede servir también para las personas cis. Y es que, como he dicho ya, somos diferentes y especiales, pero no requerimos un amor muy diferente del que necesita cualquier otra persona, ni nada muy especial.

Lo que necesitamos es justo eso: amor. Seguramente, también pensaréis que estas recomendaciones son de lo más básicas, pero es que el amor no se busca, se encuentra.

Hace ya un tiempo, yo encontré a Darian. Coincidí con él, y la verdad es que nos va genial, y nos compenetramos muy bien. El hecho de que ambos seamos Trans* nos ayuda a podernos comprender mejor dentro de lo que sería esta realidad, y eso es un plus innegable. Y el hecho de que vivamos todo juntos, ayuda a que, como él y yo solemos decir, tanto yo viva la realidad de chico trans, como a que él viva la de chica trans. Y por eso, nos podemos entender y compenetrar tanto.

Lo esencial es invisible a los ojos

Lo se, esa es una frase del libro «El Principito». La aprendí, y la comprendí gracias a cierta persona que, si en algún momento lee esto, sabrá quién es.

Y eso me lleva a dar tres pequeños extras. Tres consejitos muy guays, muy obvios, y que espero que tengáis en cuenta.

El primer consejo, es que busquéis a alguien que os entienda, ya que os lo merecéis y lo necesitáis. Alguien que, aunque no pueda comprender al 100% la realidad Trans* (lo siento, personas cis), quieran entenderos, y os escuchen. Eso es importantísimo.

El segundo consejo extra, es que no rechacéis a alguien por ser Trans*. Todo el mundo tiene derecho al amor. Y eh, si las personas trans rechazamos a las personas trans, ¿dónde vamos a llegar? Además, este punto tiene una parte extra, y es lo que expliqué antes respecto a Darian y a mi. Gracias a ser dos personas trans, tenemos una compenetración y comprensión perfectas.

El tercer consejo extra tiene que ver con la frase del libro comentada antes: a veces, no nos damos cuenta de que tenemos a la persona perfecta justo al lado. Mirad bien a vuestro alrededor, y fijaos bien. Igual os lleváis una sorpresa.

Trevor – Shameless

Hasta aquí todo lo de hoy. Espero que os haya gustado este post, y que os pueda servir de guía o inspiración. Son cositas simples, pero que, aunque, todes lo sabemos, no siempre tenemos en cuenta. Así que, gracias por escucharlas, tenerlas en cuenta, y por estar en GenderLens una vez más.

No voy a enrollarme más, y esperamos que paséis un día genial. ¡Hasta muy pronto!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Siguiente entrada

Las Terfs, la muestra de que no todo es luz en el feminismo

Jue Oct 24 , 2019
¡Atención, las Terf arremeten de nuevo! Durante estos últimos días, hemos visto diferentes ataques por redes sociales hacía las realidades trans por parte de ciertas individuas (por norma general, mujeres «feministas» transexcluyentes). No solo niegan nuestra existencia de forma continua y vergonzosa, sino que algunos de sus mensajes incitan a otras personas a discriminarnos y nos insisten en que abracemos la cisheteronorma para dejar de ser su problema. Y por si fuera poco, algunas Fart se atreven a compartir imágenes sobre la muerte de personas trans o pasan directamente a sugerirnos el suicidio. Todo este tema es horrible, pero puede que algunos no entiendan de lo que estamos hablando ¿Terf?, ¿Fart?, ¿Transexcluyentes?, ¿y eso que es? Aquí en Genderlens vamos a explicarles todo sobre las mujeres que niegan y odian a las personas trans. Posts relacionados Las asociaciones LGTBIQ+ no cubren correctamente las necesidades Trans*Esta semana pasada hemos vivido un duro revés dentro del colectivo trans. El actual presidente… Manual para dejar de ser tránsfoboOye tú, sí, tú... te hablamos a ti, al que está leyendo. Hola, ¿qué tal?…