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Manual para dejar de ser tránsfobo

Oye tú, sí, tú… te hablamos a ti, al que está leyendo. Hola, ¿qué tal? Si te han enviado este artículo es porque alguien piensa que eres el culmen de la transfobia personificada e intenta salvar el poco alma que te pueda quedar y hacerte mejor persona. Puede que une amigue quiera hacerte ver que algunas de las cosas que piensas o dices pueden llegar a rozar la transfobia, o simplemente quieren mantenerte informado, quién sabe.

Si has entrado por tu cuenta y riesgo porque quieres realmente informarte y ayudarte en tu proceso de deconstrucción personal, eres bienvenide. Incluso si solo quieres cotillear y te pica la curiosidad, hoy en Genderlens, vamos a darles una pequeña guía por pasos para identificar la transfobia interiorizada y ponerle remedio. ¡Vamos allá!

Atención: Aunque vamos a intentar tomar un tono algo más humorístico para afrontar el tema de hoy, queremos dejar claro que el rechazo a las personas trans es una lacra de la que todo el mundo debe hacerse responsable y tomar medidas para hacer que esta sociedad aprenda a convivir con nosotres. Sin más comenzamos:

Primera fase: Reconoce que eres una persona tránsfoba

Como todos sabemos, no podemos solucionar un problema si no somos conscientes de que existe. Es muy importante que te pares a pensar y te hagas un par de preguntas: <<¿Soy tan mierda de persona que me dedico a acosar a gente trans por redes sociales para decirles que no existen? ¿No soy capaz de pasar de los libros de biología que tenía en primaria para discutir sobre el sexo y el género? ¿Tengo tanto tiempo libre que puedo pasarme horas discutiendo porque el baño de mujeres es solo para «hembras humanas»?>>.

Si has respondido que si a todas, entonces eres una terf o estás sumide en el cisheteropatriarcado y vas a necesitar mucha ayuda. Si las preguntas te han parecido horribles, enhorabuena, no estás tan profundo en el infierno tránsfobo. Ah, y si te molesta el uso del lenguaje inclusivo, es otro puntito dentro de la intolerancia, suma y sigue.

Sabemos que despertar en la realidad de los privilegios no es plato de buen gusto, pero es tu deber reponerte y dejar de llorar bajo las sábanas. Vamos a pedirte que pienses un poco más, tranquile que no duele. Es momento de ver cuánto sabes sobre las personas trans, qué parte de este conocimiento son bulos o conceptos vago que no llegas a comprender del todo, y en qué flaqueas más.

Puede que te des cuenta de que tienes cero idea sobre la realidad trans o que tus conocimientos son comparables a los de un chimpancé ebrio. Si es así, tienes que ponerte las pilas: La mejor manera de entender a alguien diferente a ti es tener toda la información que puedas sobre su realidad y tener la suficiente empatía para ponerte en su piel. Sabemos que esto no es algo fácil pero tampoco lo es para nosotros aguantar estupideces y aquí seguimos.

Fase dos: contacto con la realidad Trans

En este punto del proceso ya estás empezando a divisar la luz que hay tras el túnel de mierda transfobica en el que estabas metide. Es buena señal, estás haciendo un esfuerzo por mejorar tu vida y la de los demás. Ahora te toca tener tu primera toma de contacto como ser humano medio decente con personas trans.

Ten presente que no somos bibliotecas con patas y que las preguntas morbosas e íntimas no las vamos a responder (así que si eres une curiose pervertide, puedes irte largando por donde has venido). Interactúa con gente trans en redes sociales o espacios que compartan. No seas tímide, no mordemos, ni discriminamos, ni pegamos palizas, ni asesinamos a nadie por preguntar… Eso es más de gente cis.

Ten en cuenta de que no todas las personas trans están igual de deconstruidas ni tienen los mismos conocimientos así que contrástalos con todas las personas trans que puedas.

Y espero que no tenga que recordarte que el respeto es lo más bonito del mundo y que no te cuesta nada respetar a las personas. Recuerda que si no quieres que te traten como la basura trásfoba que puede que seas, debes ser amable y tener la mente abierta.

Puede ser que no conozcas a suficiente personas trans y te de vergüenza abordar en Twitter a gente que no conoces de nada. Tranquile, te entendemos, pero eso no puede ser una excusa para dejar todo a estas alturas. Existen asociaciones trans por y para personas trans. Es parte de su trabajo iluminar a personas en búsqueda de conocimiento, y ese eres tú. Siempre van a estar dispuestes a ayudarte a entender cualquier concepto que se te atraviese o te dará la posibilidad de conocer a personas trans de tu zona. Date una oportunidad, todes tenemos derecho a la redención.

Fase tres: reinserción como miembro díscolo de la sociedad

Al fin lo estás logrando, has podido dejar atrás esa mentalidad troglodita y has hecho un viaje al presente que te hacía mucha falta, todo sea dicho. Te felicitamos, no todos llegan a este paso y, menos aún, están orgullosos de promulgarlo. Pero como sabemos que eso para ti no es un problema, no dudes en apoyar a personas trans que estén siendo acosades por redes sociales o en tus entornos más cercanos. Debes convertirte en el apoyo de aquellas personas que más lo necesiten, porque la gratitud que recibirás a cambio, no tiene precio.

Eso no significa que debas tomar el espacio de las personas trans en discusiones o debates, ojo cuidado.

No hay que olvidar quiénes somos les sujetos afectades por la transfobia estructural. Eso si, agradecemos todo el apoyo que puedas brindarnos y que trates también de ayudar a informar a otras personas o, en algunos casos, a exorcizarlos de tanta ignorancia y mente cerrada (hay algunos casos declarados imposibles, así que no pierdas el tiempo discutiendo con aquelles que no se merecen tu tiempo).

Como último consejo antes de dejarte libre debemos recomendarte que te mantengas actualizade sobre el mundo trans. No es la primera vez que, por estar desconectade, acabas soltando un término tránsfobo. Serás perdonade de tus errores si simplemente te disculpas y te mantienes consciente de que nadie mejor que una persona trans puede indicarte si estás siendo transfóbico sin querer (porque si lo eres queriendo, debes volver al paso uno y repetir el proceso las veces que hagan falta. Si lo intentas pero no das para más, siempre puedes dejarnos en paz).

Y hasta aquí el blog de hoy. Espero que se entienda que este artículo ha sido escrito en un tono de humor y que en ningún momento ha querido herir la sensibilidad de nadie, al menos de nadie que no se lo merezca. Les invitamos a participar en la caja de comentarios sobre si añadirían algún otro paso, si nos hemos saltado alguno, etc. También podéis participar mediante el botón «contacta» del menú. Espero que les haya gustado esta entrada y esperamos verles pronto por la página. ¡Hasta la próxima!

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