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Necesidades para la nueva Ley Trans*

Recientemente sabemos que en España, el nuevo Gobierno está poniéndose bastante las pilas en temáticas de igualdad. Y es que, como hemos podido comprobar, la nueva ministra de igualdad, Irene Montero está buscando mejorar las condiciones de las personas Trans* en este país.

A ella se le han unido muchas personas más, activistas tanto a nivel individual como a nivel asociación, no han dudado en subirse al carro de batalla en pro de los derechos fundamentales que deberíamos tener las personas.

Hoy, en GenderLens, vamos a hablaros sobre algunas de las necesidades pendientes

Y es que no todo va a ser un camino de rosas en esta lucha. Así que hemos estado reflexionando desde hace un tiempo, y también escuchando las necesidades de algunas de las personas que viven esta realidad. Seguramente algunas de las que vamos a dejar por aquí puestas vayan a ser una realidad muy pronto, pero dado que todo está en el aire, no está de más seguir pidiéndolas.

Sabemos que no es plato de buen gusto, antes que nada, que os repitan una y otra vez la misma cosa. Pero tampoco nos gusta tener que repetir constantemente eso de «Trans Rights are Human Rights». Y sin embargo, tenemos que hacerlo. Así que allá vamos.

Protección contra agresiones

La ley de violencia de género no suele aplicarse, generalmente, cuando una mujer violenta a un hombre. Se aplica, mas bien, la de violencia doméstica. Pero, ¿qué ocurre cuando, por ejemplo, un hombre trans es violado en un baño público? ¿O qué ocurre cuando se agrede a una mujer trans en una situación similar?

La violencia que se está ejerciendo en ambos casos, no solamente es violencia sexual, sino que además, se está ejerciendo por el género de las personas, por lo que debería ser catalogada como tal. Pero no se da así, por desgracia. «Si eres un hombre, lo eres para todo», es una de las frases que he tenido que escuchar que se le diga a Darian cuando hablamos de este tema públicamente.

Pero es que no es así. No es cuestión de «si eres un hombre». Los hombres pueden ser agredidos, y pueden ser violados. Las mujeres trans también pueden ser agredidas por otras personas, y en contra de la ignorante opinión pública, no. No tenemos «la fuerza de un hombre». De hecho, desde que he empezado a tomar hormonas, mi fuerza física se ha reducido muy considerablemente, así que no es un argumento válido para exigir nuestra autodefensa.

Además, de que si me agrede una mujer cis en un baño y trato de defenderme, entonces yo SÍ podría, según la persona que me toque en el juicio, ser condenada por violencia de género.

Sanidad acorde a las necesidades

Otro punto importante a tratar, es que las personas trans seguimos teniendo ciertas necesidades. Un hombre trans o una persona NB con vagina, por ejemplo, tiene la necesidad de asistir a una consulta de ginecología. Pero a veces, no es fácil tener acceso a estas cosas. ¿Por qué? Porque el sistema te lo impide.

Tienes que dar mil explicaciones cada vez que vas a un médico, y en ocasiones, pasar la incómoda situación de recibir misgender, además de otras, digamos, «complicaciones varias».

Pongamos el supuesto del apartado anterior. Un hombre trans violado en un baño público no tiene acceso a un aborto libre. No si cambia su DNI de sexo. Y es que no pueden acceder a ginecología o a un aborto porque, los hombres no tienen necesidad de abortar. Un acto de transfobia institucional más, donde se niega la existencia de las personas NB o de los hombres con vagina.

También estaría bien que desde la profesionalidad del personal sanitario se eviten comentarios tales como «¿y por qué no te has retirado la matriz?» «¿te vas a quitar el pene?» o similares, cuando aún no solo no se ha decidido, sino que además, en muchas ocasiones ni siquiera es necesario para la atención que necesitamos.

Protección del hogar

Le guste a quien le guste, el sistema público de vivienda no es suficiente para ayudar a las personas trans. Muchas veces, somos personas con pocos recursos, que a veces vivimos por obligación en situaciones realmente lamentables, tanto a nivel logístico como a nivel social. Y esas son cositas pendientes a controlar.

Mientras que el sistema público de vivienda funciona con pesada lentitud, cada día, cientos, quizá miles de personas trans en España reciben maltrato en sus hogares, o situaciones de necesidad extremas. Algunas personas trans, muchas, de hecho, ni siquiera tienen acceso a un techo.

Algunas asociaciones feministas, o incluso el propio Gobierno, tiene hogares de protección para menores o para mujeres maltratadas (donde por cierto, las mujeres trans no suelen ser incluidas). También el Gobierno tiene muchos edificios en propiedad, los cuales están en la mayor parte de las situaciones, en completo y absoluto desuso.

Sería un punto excelente que se tomaran acciones sobre dichos edificios, y o bien, se pongan a disposición de proteger a las personas de colectivos vulnerables, o bien se entreguen a asociaciones dispuestas a hacer lo mismo. Al final, eso también es algo que no solamente nos ayudaría mucho a mejorar nuestra calidad de vida, sino que ayudaría a que sintamos cierta inclusión en la sociedad española.

Cito al artículo 47 de la Constitución Española: <<Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación. La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos.>>

Titulaciones en educación

Tras la enorme lucha que hemos tenido Y SEGUIMOS TENIENDO con el cambio de nombre de nuestras titulaciones vigentes, consideramos también importante el cambio en la forma de tramitar este tipo de documentación.

Si realmente tenemos derecho al honor y realmente tenemos derecho a que se respete nuestra dignidad, esta es una petición que debe hacerse fundamental.

Sin esos títulos correctamente documentados, no podremos acceder a una oposición, o tendremos que dar muchas explicaciones incómodas cuando estemos en una entrevista de trabajo. Según la ley vigente, podemos cambiar el nombre, pero no el tratamiento si no hemos cambiado el sexo en nuestro DNI. Cosa que, como vimos en el primer apartado, no siempre es conveniente, visto lo visto.

Pero como ya hemos hablado de esto, si queréis más información al respecto, pasaros por aquí, donde hablamos más en profundidad sobre los problemas que nos hemos encontrado con este asunto en particular.

Administración informada

En la mayor parte de los sitios donde hemos tenido que ir para tramitar ciertos asuntos relacionados o no con nuestro tránsito, es un hecho que nos hemos encontrado con administraciones, tanto públicas como privadas, donde no solamente nos tratan de una forma despreciable, sino que en muchas ocasiones no saben cómo tratar con ciertos asuntos, como los cambios de nombre, los cambios de sexo, o similares.

Creemos que es fundamental que las personas, en especial aquellas que trabajan para la administración pública, están informadas sobre los protocolos y legislaciones vigentes en referencia a las materias trans, o, si no pueden sabérsela porque pocas personas se conocen toda la ley al dedillo, es interesante que tengan una forma fácil de acceder a ellas. Lo que no es lógico, es que nos manden a informarnos a distintas asociaciones (cuando no es su trabajo realizar ciertas cosas), o que tengamos que ir con la ley debajo del brazo.

Esto último lo digo porque, últimamente, al menos en el sitio donde vivimos, las administraciones están usando mucho la baza de «ve a la asociación y que te digan», y muchas veces, las asociaciones mismas no saben lo que tienen que hacer porque NO es cosa de ellas, sino de las administraciones.

Lo digo también porque no es la primera, ni la segunda, ni la última vez que he tenido que ir con un tocho de papeles debajo del brazo con la ley vigente que dice que sí tengo derecho a esto o que sí tengo derecho a lo otro. Por favor, esta es otra cosa importante. Gracias

Cupo laboral

Tal y como dijimos antes, las personas trans generalmente no tenemos muchos recursos. Pero esto se debe a que muchas empresas, sobretodo del ámbito privado, se niegan a contratarnos porque no somos personas normativas.

La mayor parte de las personas trans que conozco de mayor edad, se han tenido que dedicar o se dedican a día de hoy a la prostitución. Por otro lado, debido a la falta de recursos, los problemas de transfobia a los que se enfrentan en sus hogares, y la imposibilidad de marcharse de los mismos, es que muchas personas trans jóvenes acaban optando por suicidarse.

Este tipo de situaciones nos convierten en un colectivo especialmente vulnerable ante la sociedad, y sin embargo, no tenemos ningún apoyo ni ninguna ayuda al respecto. Sabemos que se ha estudiado la posibilidad de poner un cupo laboral para personas trans, pero a día de hoy no solamente sigue sin existir, sino que ni siquiera está escrito aún sobre papel.

El apoyo para encontrar un trabajo digno por parte del Gobierno es una necesidad. Estamos en una época complicada, tal y como dijimos en nuestro post sobre ser trans y encontrar trabajo. Así que esta ayuda no solamente nos vendría genial, sino que nos ayudaría a sacar de las calles a muchas personas.


Hasta aquí la entrada de hoy. Espero que os haya gustado, y aunque nos hemos dejado muchas cosas atrás, podemos profundizar más adelante, tanto en estas ya mencionadas como en muchas otras. Si tenéis alguna sugerencia, la escucharemos con gusto.

Contactadnos en nuestras redes sociales, contadnos algunas de las ideas que tengáis respecto a la Ley Trans, o si queréis, contadnos alguna de vuestras experiencias también. Muchas gracias por estar aquí una vez más, y, ¡tened un día genial!

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